lunes, 2 de febrero de 2015

La historia de la piccola picoletiña

En un lugar de Galicia, de cuyo nombre suelo acordarme, vivía una niña (la de Rajoy no, otra) más bien introvertida, de carácter tranquilo y muy aplicada en los estudios. Sacaba muy buenas notas, las mejores de su clase, pero como era tan callada no tenía demasiados amigos, por lo que se pasaba los recreos leyendo, de forma que su mente la transportaba a vivir las aventuras más trepidantes, en las que ella era una heroína que salvaba a los más débiles de las garras de los crueles y malvados villanos. Siempre soñaba despierta con ser respetada y admirada cuando fuera mayor, ya que entonces sus compañeros de clase le hacían más bien poco caso, cuando no se reían de ella porque estaba embobada con sus ensoñaciones de diosa de la justicia.
Si la niña de este cuento tenía un amigo ese era sin duda su abuelo, con el que vivía y pasaba la mayor parte del tiempo que no estaba en el colegio. Se divertían mucho juntos, y a ella le encantaba escuchar las narraciones de sus aventuras cuando estuviera en la guerra, aunque no sabía si eran totalmente ciertas o el anciano añadía un poco de emoción a las historias para captar plenamente la atención de la pequeña.
Un día, cuando venían caminando de la escuela por la plaza de su pueblo y conversando tranquilamente sobre las novedades acontecidas durante el día, algo ocurrió: un hombre encapuchado salía corriendo de la sucursal bancaria que había a escasos metros de donde caminaban nuestra protagonista y su abuelo, y por lo que parecía llevaba una mochila llena de dinero que acababa de robar. Pero, raudos y veloces, dos guardias civiles que hacían su ronda habitual por el pueblo se percataron de que algo pasaba y no dudaron en correr tras el ladrón, al que finalmente dieron captura y llevaron detenido al cuartel. Al parecer había robado una cantidad importante de dinero y dejado herida a una clienta que hacía cola en la ventanilla. En ese momento nuestra protagonista lo tuvo claro, de mayor quería ser ... ¡miembro de la Guardia Civil! Y es que tienen economato...
Pues bien, señores y señoras lerendistas, trendistas o de la facción manufacturera que ustedes elijan (aviso: Pablo Iglesias no está en nuestras filas, al parecer tiene otros quehaceres en estos momentos), como escritora de cuentos está claro que no tengo mucho futuro, aunque como cuentista ya es la cosa más cuestionable, pero era hipermegaultranecesaria esta introducción para presentaros la nueva creación de Trenda Lerenda. En este caso se trata de una colaboración entre la trendista especialista en moda infantil (pongamos que se llama Mónica, por decir un nombre) y la Trenda que escribe, aunque siendo franca debo admitir que la mayor parte del trabajo la ha hecho ella, pero yo he hecho el tricornio, así, a lo loco (así ha quedado...) y he dado la idea, que no sé de dónde la he sacado, porque no es que tenga una el día en modo benemérito habitualmente, pero me consta que en el Cuerpo de la Guardia Civil hay por lo menos dos guardias que se merecen todos mis respetos: Roberto Vilar en Land Rober (un programa de humor famoso en Galicia, para los que lean desde otras latitudes) y Antonio Recio, mayorista cojonero que no limpia pescado. Bueno, vale, que no son guardias civiles con plaza pero me hacen gracia y ya está.
¡Ah, pero si no he mencionado en qué consiste nuestra nueva creación! Qué cabeza esta mía... creo que tengo el gorro demasiado ajustado y el pompón me presiona demasiado la neurona. En fin, que si eres Guardia Civil, amigo, simpatizante o detractor de este Cuerpo patrio español y tienes un bebé cerca, ya tienes el outfit ideal para el próximo Carnaval o para alguna gala del Cuerpo, tanto si celebras el día del Pilar como si te dan una condecoración por alguna hazaña que hagas y llevas al bebito a la ceremonia, que también querrá celebrarlo contigo, que lo sé yo. Porque se trata del traje de gala, que aquí lo hacemos todo a lo grande y, sobre todo, festivo. Eso sí, de rangos y galones ya no entendemos mucho, pero por lo menos por lo menos el conjunto vale para un pequeño sargento.
Y sin más dilación te dejo con los detalles gráficos del traje (y porque tengo que cenar ya), que puedes ver en más profundidad aquí y aquí. Pero no quiero irme sin aclarar que, sobre todo, tanto el traje como el nombre del mismo los hemos hecho desde el cariño y desde el profundo respeto que en Trenda Lerenda sentimos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
¡Sed buenos, lerendis, y hasta pronto!!
Traje de Gala de la Guardia Civil a crochet, por Trenda Lerenda.

Traje de gala de la Guardia Civil a crochet, por Trenda Lerenda.

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